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Vino de Misa
Vino de Misa Miró
Vino de licor dulce natural con certificado eclesiástico.
15º alcohol
Capacidad. 75 cl.

Cataluña-España
Como representación de la sangre de Cristo, el vino está presente desde hace cientos de años en las eucaristías de los cinco continentes.
Aunque cualquier caldo es apto para celebrar misa, sólo unos pocos acceden a las sacristías.
Son productos específicos para la consagración que cuentan, además, con el visado de la Iglesia.
Tras la vendimia, el zumo de uva se deja fermentar hasta que el proceso se interrumpe voluntariamente para evitar que todo el azúcar se transforme en alcohol.
Es un vino dulce, con aromas a fruta madura, higos, orejones y pasas.
La alta carga alcohólica de los vinos de misa responde a una razón pragmática: su conservación. Y es que una botella puede durar meses, dado que la cantidad que se consume en la eucaristía es mínima. Con ello se evita que se estropee pronto.


Vino de misa, según la Wikipedia:
En la Iglesia Católica se utiliza el llamado vino de misa, un vino muy dulce elaborado con un mosto de una uva muy rica en glucosa (tipo garnacha tinta). El mosto de uva inicia una lenta fermentación hasta alcanzar el punto óptimo de azúcares, momento en el que se añade alcohol para parar la fermentación y dejar el vino de misa con una cantidad de azúcar natural residual que le confiere ese tono particular de vino semidulce con color oro brillante y un paladar rico con sabores de uva fresca.
Proceso de elaboración:
El Vino para misa ha de ser exclusivamente de vid y elaborado con uvas maduras, de acuerdo con los tratados que sobre este tema se hicieron en el concilio de Florentino y de Tridentino, todo ello actualizado en una estricta normativa que recopiló en el concilio eucarístico diocesano de Barcelona del año 1944 el jesuita Eduardo Victoria en un libro, llamado ″el pan y el vino eucarísticos″
Los vinos podrán ser secos aunque se prefieren los dulces.
No se permite la adición de mostos y mistelas sin fermentar pero si la concentración de éstos antes del fermentado, ni tampoco la adición de azucares (chaptalización).
El vino que tomó Jesús en la Última Cena, era Syrah, dado que en la zona se elaboraba vino de esta variedad.



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